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| Misterios Ocultos - El infierno |
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Ya que están leyendo estas líneas los invito antes de juzgar, leer un poco más, y sentirse con total libertad de formar criterio acerca de la historia y la veracidad de muchos sucesos que se han ocultado y vetado por la incorrecta concepción de un Dios o un Creencia.
A través de la historia, hemos presenciado los atropellos a la humanidad por parte de la ignorancia cobijada por la jerarquía de las religiones mayoritarias y avaladas por ideas erróneas de un Dios preconcebido.
Hemos visto, las artes, las ciencias, y la cultura en general, acalladas y enclaustradas en lo profundo de un averno. Son estos mismos conceptos mal intencionados los que nos dejan atontados y sumidos en el dejo de una sumisión sin progreso.
Históricamente hemos presenciado la prueba de estos errores monumentales con personas que hicieron grandes aportes a la ciencia, que fueron acusados de herejes y brujos como Nicolás Copérnico (astrónomo),Giordano Bruno (filosofo humanista), Galileo Galilei (físico Matemático), Miguel Servet (medico) entre otros muchos.
Nos dejan perplejos las historias de los holocaustos que dejo la inquisición por simple sospecha, y no menos los biblo-holocaustos que reprimieron la cultura en la época de la inquisición; De lo que no hay duda es de que el fanatismo religioso y las supersticiones se encuentran detrás de buena parte de las persecuciones de libros, algunos llamados libros prohibidos, oscuros o de sombras o grimorios satánicos.
En 1559 vio la luz una inquietante obra que supone uno de los ¡ maximos símbolos de la persecución bibliocida: el Indice de los libros prohibidos. Aunque ya existían recopilaciones similares, ésta, encargada por el papa Pablo IV a la Inquisición, estaba revestida de una oficialidad que se mantuvo con diversas variaciones ¡durante 400 años! En España, la censura católica se incrementó con la llegada al trono de Felipe II, y así, en 1570 se autorizó el lndex Iibrorum prohibítorum, un catálogo que sirvió para perseguir las obras heréticas y a sus autores. En la primera parte de Don Quijote de la Mancha, Cervantes personificó esta obsesión inquisitorial en el cura y el barbero, que queman la biblioteca de Alonso Quijano al considerar que aquellas lecturas lo habían enloquecido. Entre los autores que a lo largo de los siglos han estado en el índice se encuentran Voltaire, Daniel Defoe, Copérnico y Balzac. La edición publicada en 1948 aún contenía 4.000 títulos censurados por herejía o por su dudosa moralidad. El 14 de junio de 1966, la Congregación para la Doctrina de la que dispuso que tanto el Índice como las penas de excomunión que estaban indicadas en el mismo ya no estaban vigentes. En la actualidad, el título IV del Código de Derecho Canónico de la Iglesia católica, referido a los instrumentos de comunicación social y especialmente a los libros, establece en sus cánones 831 y 832 que “sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en periódicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religión católica y que “los miembros de institutos religiosos necesitan licencia de su Superior mayor (..) para publicar escritos que se refieren a cuestiones de religión o costumbres.”
Y sin hablar de historia, en estos tiempos de profundo entendimiento y adelantos científicos, la iglesia católica condena; la anticoncepción, el homosexualismo, la unión libre, el madresolterismo, la manipulación genética de las células madre, que es la salvación a muchas de las enfermedades incurables que tenemos en el momento…por eso es importante anotar que: Si de esta materia está lleno el infierno, vayámonos sintiendo en casa, pues el mundo desde los confines de su existencia ha tenido esta clase de inquilinos.
Además, también podríamos decir que los que compartimos algunos conceptos paganos formamos parte de el. En conclusión se podría decir: que el infierno existe y hay sobre población en el.
Sabemos que la iglesia seguirá ardiendo, porque finalmente son leños de su propia hoguera y terminaran siendo incluidos en este infierno. Pues sus pecados también son expiados, no por ese Dios manipulado por sus creencias, si no por conciencia absolutista de su impopularidad, por ejemplo porque aun no se da una explicación pública de los sacerdotes pederastas, homosexuales, su machismo absoluto, y todas las políticas que impiden el avance y el progreso humano sin dejarnos el desazón de culpabilidad por querer hacerlo.
Podemos llenar también este infierno de sus opulentas casa y palacios apuntando que el vaticano es uno de las ciudades mar ricas del mundo.
Tenemos que ser consientes que la verdad como tal, es un concepto propio y es la suma de diferente situaciones, más un racionamiento objetivo que sin duda alguna nos llevará a conclusiones que esclarecerán nuestras mentes y los diferente interrogantes de nuestras vidas. |







































