La invención de las velas se debe a los etruscos, que recibían en nombre de "cereus", "cereus fanalis" y "cebaceus". Todos estos nombres designaban a velas o cirios de cera, sebo o pez con mecha de fibras vegetales como papiro, junco o estopa.
En Roma se utilizaban hachas de cera en los santuarios paganos que especialmente eran ofrecidas en los saturnales. También las lámparas que figuraban entre las insignias de los prefectos del pretorio en el siglo IV eran antorchas de cera puestas sobre candelabros.
En pinturas de primitivas catacumbas aparecen cirios sobre los altares, especialmente en los de los mártires, tal vez copiando costumbres paganas como los saturnales.
El fuego, como elemento sagrado, se convirtió en creencia entre las antiguas civilizaciones, y comenzó a utilizarse para dar respuestas sobre el destino tanto individual como colectivo. Así ha llegado hasta nosotros El arte de adivinación a través del fuego se realiza mediante la observación de las llamas, de las formas y colores. Este arte se universalizó mediante la utilización de las velas.
Se sabe que los antiguos druidas de la religión celta, instruían y realizaban ceremonias a sus discípulos en el interior de las cuevas iluminadas. Utilizaban con mayor incidencia la utilización del fuego en las celebraciones dedicadas a sus dioses.
Una vela es una herramienta que tiene un sentido místico, mágico y religioso, simboliza el elemento fuego, su objetivo es potenciar nuestros deseos, conectándonos con el ambiente espiritual y metafísico.
1. Historia
Las velas no son sólo un mero instrumento iluminatorio, sino que sobre ellas recae un sentido mágico y un alo de misticismo las envuelve ya que están cargadas de energía.
Ya desde las prehistoria nuestros ancestros contaban con los precursores de las velas (que no eran otra cosa que lámparas de tuétano y palos) para, no sólo iluminar sino realizar rituales. Dichos rituales tenían como finalidad la obtención de caza.
Posteriormente otras culturas también utilizaban la luz con un sentido más espiritual que meramente práctico, como la cultura asiria y egipcia ( que les permitía ver dentro de las pirámides y en sus ceremonias) y la cultura greco-romana (que ya contaba con un sistema de iluminación mas avanzado basado en lámparas de aceite y antorchas).
Si bien, las primeras velas en sentido estricto fueron inventadas por los etruscos, también fueron muy utilizadas por la tradición judía, y no fué hasta la cultura celta y la religión cristiana cuando fueron consideradas un instrumento de devoción y adoración.
2. Lictomancia
La lictomancia es el arte de las adivinación de sucesos por medio de la observación del comportamiento de las velas. De este modo los usos de las velas han estado presentes en los acontecimientos más relevantes de nuestra vida, y para interpretarlas debemos fijarnos en la tendencia de la llama.
2.1 Usos:
En los nacimientos: ya que evita o aleja a los malos espíritus.
En los matrimonios: evita el mal de ojo.
En la muerte: evita que el demonio se lleve el alma del fallecido.
2.2 Comportamiento de la llama:
Si la llama brilla mucho: existe éxito
Si la llama oscila: existe peligro
Si la llama cae o sube: existe peligro
Si la llama se apaga: peligro de muerte
Si la llama es azul: existe un fantasma cercano